
La empresa asturiana La Newyorkina, nacida hace diez años en el obrador de un bar de Oviedo de la mano de Pelayo Pérez, se ha consolidado como una de las marcas de referencia en el sector de la granola artesanal. Lo que comenzó como respuesta a un mal desayuno en Nueva York se ha transformado en un proyecto que combina alimentación saludable y sabor, y que hoy exporta a más de 20 países con una facturación de 3,5 millones de euro.
Conoce la historia de esta iniciativa emprendedora en el artículo de EL PAIS.